¿Por qué septiembre es el mejor mes para disfrutar de Tenerife?

Septiembre es, sin duda, el mejor mes para disfrutar de Tenerife. No lo decimos nosotros, lo dicen sus habitantes y quienes viajan a la isla con frecuencia.

Y es que, Tenerife ofrece, durante el mes de septiembre, lo mejor de sí misma: un clima inmejorable cuando en el resto de Europa ya empieza a hacer frío y a llover, la caída en el número de turistas de corta estancia y una gastronomía envidiable que alcanza al principio del otoño su punto álgido en calidad y sabor gracias a productos de temporada como, por ejemplo, las setas, la albahaca, los higos, las habichuelas y, como no, la uva.

En definitiva, un paraíso perfecto para quienes desean huir del estrés y la apatía que despierta este mes. Porque en Tenerife “septiembre” es sinónimo de tiempo libre, de sol y playa, de deportes náuticos, de largos paseos a través de parajes naturales, de relajación y descanso, de paz y de buenos alimentos para tomar de forma sosegada.

Como podréis comprobar si optáis por viajar a Tenerife en el mes de septiembre, la isla más famosa de todo el archipiélago, y su parte sur en particular, se convierte en el destino perfecto cuando el resto del mundo comienza la aburrida rutina otoñal, especialmente fría para quienes viven en el norte de Europa.

Tardes cálidas para disfrutar de preciosos atardeceres color violeta, calas descubiertas por una pleamar más agitada de lo normal y 25 ºC de media de temperatura…, ¿existe algo más sugerente para un mes de septiembre?