Tenerife: destino de bienestar

Apagar el ordenador, desconectar el móvil, quitarse el reloj y los zapatos, tumbarse en un lugar cómodo, respirar profundamente… y descansar. Quién no ha soñado alguna vez con olvidarse de todo y entregarse a la relajación, sin ruido, sin distracciones. En grandes ciudades como Londres o Madrid quizás sea más complicado, pero en Tenerife tenemos todo un mundo de bienestar los 365 días del año.

Algas, plantas y piedras autóctonas que mejoran nuestra salud

El fondo marino de Tenerife es rico en algas: plantas marinas con un gran poder de regeneración celular que el arte de la algoterapia ha sabido aprovechar para su aplicación sobre pieles cansadas, apagadas, con falta de oxígeno, hidratación y vitaminas.  

Sin embargo, no es el único recurso natural disponible en la isla. Quienes buscan en el sur de Tenerife un complejo residencial a su medida lo hacen porque saben que encontrarán, además, tratamientos y elementos naturales únicos a su alcance.

Las propiedades regeneradoras del aloe vera o el poder de las piedras volcánicas templadas son de sobra conocidas, y en Tenerife, se suman a los beneficios de los baños de sol, de la brisa marina y de las magníficas ventajas que tiene, para nuestro sistema cardiovascular y la circulación sanguínea, caminar por la orilla del mar, esa que se extiende a tan solo unos metros de nuestra vivienda en Tenerife sur.

Por esto y por mucho más, Tenerife se ha convertido en un destino de bienestar indiscutible, una propuesta de salud ligada a una forma de vida en completa sintonía con el mar y con la tierra, donde espaciosos apartamentos con vistas al mar nos hacen olvidar el tráfico rodado, los atascos y las aglomeraciones; donde un resplandeciente sol sustituye el tono gris de las grandes ciudades, donde desayunar al aire libre cada mañana no es una utopía…

El mundo está lleno de lugares mágicos por descubrir donde los recursos naturales se ponen al servicio de nuestra salud, Tenerife es uno de ellos y está al alcance de tu mano.