Tenerife: paisajes que parecen de otro planeta

Una de las cosas mágicas de Tenerife es que tienes la sensación estar en muchos lugares muy diferentes a la vez sin salir de la isla… De sus llanuras volcánicas a sus bosques húmedos, Tenerife nos regala paisajes sacados de otros planetas, como si los viajes en el espacio-tiempo fueran posibles en este maravilloso rincón de la Tierra.

El paisaje lunar de Teno Alto, las caprichosas formas de Los Escurriales o las famosas Cañadas, esa imagen espectacular en la que cuevas, roques y coladas se suceden en una impresionante caldera de 17 kilómetros de diámetro presidida por el Teide, son espectáculos naturales que nos sobrecogen por su inmensidad, singularidad y belleza.

El Bosque Encantado y la Reserva del Pijaral, en Anaga, son otra prueba de que Tenerife atesora lugares de ensueño. Un reducto vegetal de laurisilva, testimonio vivo de la era terciaria en nuestro planeta, maravilla a quien se adentra en él a través de alguno de sus senderos. La zona, donde abundan las leyendas, misterios y singularidades vegetales, ha sido declarada Reserva Mundial de la Biosfera.

Decenas de sitios como estos hacen de Tenerife un lugar inigualable, donde los contrastes adquieren un significado especial.