Tenerife, una actividad idónea para cada época del año

Cuando el sol aprieta en la península, miramos hacía Tenerife con envidia, pues allí las temperaturas se mantienen con máximas que no superan los 28 grados. Y cuando hace frío, con más aún, pues incluso en los meses de diciembre, enero y febrero reinan los 20 grados. Por algo Tenerife es la isla de la eterna primavera

Con este tiempo, disfrutar de su naturaleza y recursos mediante actividades al aire libre es posible sea cual sea la época del año.

Del senderismo a la espeleología en Tenerife

Los meses de otoño resultan idóneos para perderse por los parajes naturales de interior que atesora la isla y El Chinyero es uno de los más espectaculares. Coladas de lava negra y pinos verdes canarios alrededor de uno de los volcanes más bonitos que salpican Tenerife es el marco idóneo para aquellos senderistas o amantes de la bicicleta que, además, buscan fotos espectaculares.

Y en invierno, ¿qué tal un poco de buceo? La temperatura del agua es constante en esta época del año y se mantiene entre los 19 y los 26º C. Si no cuentas con mucha experiencia, dirígete a una empresa especializada para que te acompañe en tu aventura bajo el mar; si eres experto, elige uno de los 60 puntos de inmersión alrededor de la isla y disfrutar de una visibilidad de 10 a 30 metros.

El parapente es otro de los deportes idóneos para practicar en invierno gracias a las fuertes y constantes rachas de viento que se registran.

En verano, apuesta por la espeleología, por ejemplo a través de una visita guiada de 45 minutos por el interior de la Cueva del Viento, uno de los túneles naturales más largos del mundo, con 17 km, y que ofrece un punto de vista muy diferente de Tenerife, además de una experiencia única.

En primavera, sol y playas. Sin duda, es la mejor opción para los meses previos al verano. Descubrir rincones vírgenes y de difícil acceso se convierte en una aventura para quienes desean conquistar territorios inexplorados en busca de paraísos de arena, roca y sal.